Fundamentos


La familia en el centro

Consideramos que la base de un buen desarrollo de toda persona se basa en un ambiente familiar sano en el que se respire el amor, el respeto, la protección y la autonomía. Tenemos en cuenta a la familia extensa, con atención especial en la familia de origen, sus principales referentes adultos (madre, padre o tutor/a) y hermanas/os.


El acompañamiento

Entendemos por acompañamiento una relación de escucha, apoyo, seguimiento y aportación de una persona hacia otra, en cualquiera de las dimensiones de la persona: físico-energética, emocional e intelectual.

Al acompañar nos relacionamos con el otro según sus necesidades; ponemos la atención en percibir el entorno y el estado de la persona que acompañamos y tratamos de ajustarnos al apoyo que cada persona requiere. Nos guiamos por las expresiones y manifestaciones de la persona, añadiendo nuestra percepción y conocimiento de su momento vital y su realidad familiar.

Vemos esencial disponer de personas de confianza experimentadas con percepciones externas a la familia, para aportar matices diferentes o corroborar las percepciones de la familia.

El acompañamiento emocional es la base de nuestro enfoque. Para nosotras significa respetar y cuidar las necesidades, emociones y conflictos que se dan en toda relación, dentro de la misma familia y en el entorno cercano.

Conocer y comprender nuestras necesidades nos ayuda a estar en contacto con ellas y eso nos permite poder respetarlas. Por eso consideramos necesario acercarnos a las necesidades vitales de cada uno de los miembros de la familia. Nuestro propósito es escuchar, tener en cuenta y respetar las necesidades básicas tanto de las personas adultas como de los niños, niñas y adolescentes, ya que el bienestar de estos depende esencialmente del bienestar de los adultos.

Consideramos que las cuatro necesidades humanas básicas son: sentir que nuestra vida está protegida, estar y sentirnos nutridos de alimentos y afecto relacional, ser respetados en la ejecución de nuestra autonomía y disponer de oportunidades de conquista de aquello que nos atrae, sea una persona, conocimiento, habilidad, experiencia, espacio, etc.

Creemos que toda experiencia incluye procesos corporales, emocionales y mentales que conllevan aprendizajes. Para que esos aprendizajes sean integrados creemos necesario un ambiente de confianza y seguridad que facilite la receptividad, la curiosidad, la autonomía y la creatividad naturales. Estos procesos, en nuestra opinión, requieren de la medida justa entre respetar y nutrir el deseo innato de aprender e investigar y ofrecer nuevas dimensiones en áreas que consideremos interesantes para la persona que acompañamos.


Te invitamos a seguir leyendo...

Mira la pàgina en català.

Contacta con la organización: info@huri.me